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martes, 7 de junio de 2016

Oswaldo Reynoso, el secreto mejor guardado de Perú

Entrevista de Rodrigo Ramos Bañados.

Una chica, media borracha, con marcado acento español, insiste en no creerle a Oswaldo Reynoso (Arequipa, abril 1931), a quien la chica no ha leído, que compartió con Roberto Bolaño, cuando el autor de “2666” pasó en alguna ocasión por Lima. Puede afirmarse que la chica tiene una obsesión con Bolaño. En efecto, desarrolla un documental. 
A pesar de su borrachera, la chica ata los cabos sueltos y determina que el hombre de pelo de ajo, beatle café y de una edad indeterminada después de los 60 años, que también parece un padrino de alguna mafia perdida de Los Andes, conoció a Bolaño y le pide por favor que le cuente su experiencia para el documental.  Reynoso responde: primero, mira aunque haya tomado cuatro veces con alguien eso no me da derecho a aparecer en un documental sobre él y hablar de éste, menos si está muerto.
Después la chica saca, por quien sabe qué razón de mierda, las inversiones chilenas en Perú. Reynoso tiene claro que los chupasangres no tienen nacionalidad. La chica sigue con Humala. El escritor no quiere repetirle las pestes que nos habló antes de los Fujimori. La chica insiste con Humala v/s Chile. Reynoso, tomando distancia, le dice: no te odio, odio lo que dices.

Oswaldo Reynoso, autor de la novela “Los Inocentes” que puede considerarse como el best seller clandestino de Perú, estuvo en Antofagasta como parte de la primera feria del libro. Tal vez era el escritor menos conocido entre el grupo de invitados. Sus acciones contrastaron de inmediato con la de los más mediáticos, los célebres. Reynoso, por ejemplo, pidió a los chicos de la nortina editorial Cinosargo, que lo llevaran a alguna cantina. Nos fuimos al centro. 

Bebió varias cervezas en la shopería Real y después seguimos por otra shopería. Esta vez los 80 años ni le pesaron. Esta entrevista puede decirse que surgió ahí. Dentro de todo lo que dijo con esa urgencia de dinosaurio conciente de su extinción, me (nos) interesó por esa cola de dragón que conlleva, su cercanía con el origen de Sendero Luminoso y su opinión de lo que el denomina literatura chatarra, donde encaja, por ejemplo, a Jaime Bayly y otros. 
La resaca no dio el espacio para una entrevista formal, concertada esa noche. Willy, editor de Cuadernos del Sur, la editorial de Tacna, insistió con la posibilidad. 

Nuevamente nos reunimos. Esta vez en medio de una asado en la casa de Sergio Riquelme, poeta. Todo iba bien hasta que llegó la chica que vivió algunos años en España. Más temprano que tarde, todos nos fuimos mosqueados por la chica. Una hora antes de su partida a Lima, por fin hundí el REC.
En algún lapso fallaron las pilas de la grabadora, por esto parte de sus respuestas fueron extraídas de mi memoria. 

El escritor se recuesta en la cama del Hotel Antofagasta pues le duele la espalda, y contesta de lado. Demasiadas chelas al parecer.

-¿A quién debemos culpar de que su obra no se conozca ni se difunda en Chile, o tal vez sería distinto si usted estuviera dentro del catálogo de una editorial multinacional como Alfaguara, por ejemplo?
-Esto se debe a una actitud ética y estética con la publicación de un libro. Yo escribo una novela o un cuento, cuando veo que más o menos obedecen a ciertos criterios de una autocrítica valorativa. Luego de esto lo doy a una editorial que lo publique.
Una vez publicado el libro a éste le salen patitas. El libro por si solo comienza a cambiar. Si el libro es bueno y tiene recepción de los lectores, éste se impone. No intervengo en nada. Si este libro puede cruzar la frontera, mejor. Y si no cruza la frontera no tengo ningún problema. En cierta forma uno escribe para su gente.

-Después de varios años mi libro en “Octubre no hay milagros” fue editado en Argentina, por Andariego. Su interés surgió después que hallaron el libro en una de las tantas ferias. Recibí el correo de una señora francesa, traductora, que quería editar el libro “Los Inocentes”. Luego recibí otro correo desde Bulgaria, con el mismo tenor.

-Estoy en contra de la política actual que hay sobre el libro, fundamentalmente orientada por las trasnacionales donde lo importante no es el libro, sino la persona. Estas editoriales están creando de la nada, figuras transgénicas y mediáticas. La gente se entusiasma no por el libro, sino por la persona. En la literatura hay que tener seriedad y por esto, tengo mucho cuidado en leer las ediciones de las trasnacionales pues he tenido muchas sorpresas.

-A estos escritores de multinacionales los pasean como la mujer barbuda por todas las ferias del mundo y cuando uno los lee, se produce un desencanto. A estos podríamos llamarlo como la literatura chatarra, la literatura descartable. Algunos críticos le han dado el título de literatura Light, y me parece que es hacerle un gran homenaje. La literatura Light quiere decir ligero. Grandes autores produjeron literatura Light de gran valor literario, como Shakespeare, que con tragedias profundamente humanas trató los problemas fundamentales del ser humano. Lo mismo podemos encontrar en Cervantes.

-Ningún gran escritor ha dejado de incursionar en el terreno de la creación ligera. Lo que tenemos ahora no es una literatura ligera, sino que una literatura chatarra y descartable.

-¿Qué piensa de este visibilidad de ciertos autores peruanos por sobre otros como usted?

-Hace décadas los escritores latinoamericanos teníamos la oportunidad de leer a los grandes autores de cada país a través de editoriales de mucho prestigio, como Losada, entre otras. Uno elegía a Losada, porque no iba a publicar libros sin ningún valor. Me pasaba lo mismo con la imprente Ercilla de Chile.
Antes había más contacto en los escritores.  Hoy, en cambio, las transnacionales se encargan a través de sus redes de difundir en medios importantes sobre la literatura chatarra. Ellos dominan periódicos y canales de televisión. También dominan los grandes premios literarios. Por esta razón un colombiano, por ejemplo, conocerá a ciertos escritores por sobre otros. Al final, no hay un conocimiento de la auténtica literatura que se hace en cada país.

-Otro gran problema es que las trasnacionales en forma directa o indirecta inducen a los nuevos escritores a que sigan esa línea de literatura chatarra. Hay un joven escritor muy talentoso en Perú que envió su editorial a una novela. Ellos le dijeron que cambiara el perfil de algunos personajes, por ejemplo, y la forma de hablar de los personajes.

La grabadora se detiene y Oswaldo también. Aprovecha de llamar a la recepción por unos bultos. El taxi lo vendrá a buscar en 30 minutos.

-¿En su discurso, se entiende que usted no empatiza con la globalización?

- La frase no es mía, pero cuando me pregunta esto respondo: “escribo para que el mundo sepa como vivimos aquí”. Me interesa mi gente.

-¿Qué opinión tiene de Roberto Bolaño, se lo pregunto por la insistencia de la chica?
-He leído varios libros de él. En general, innova la forma de narrar y a la vez emplea mucho léxico popular.

-¿Cómo llegó a Los Inocentes, y a la vez que lo ayudó a armar ese léxico popular que usted habla?
-Llegué a Lima a los 20 años. Para mí fue una verdadera sorpresa encontrar a jóvenes de mi misma edad que eran más avispados, más vivos que hablaban en forma ligera y que a la vez, empleaban una serie de términos que yo desconocía. Eso me impactó bastante. Inmediatamente me integré a estas colleras. De ahí salió el libro. Fue una creación espontánea.  El libro se publicó cuando tenía 30 años, pero lo comencé a escribir cuando tenía 20 años.

-El libro provocó gran impacto en Lima por varias razones. En primer lugar por el uso de este léxico popular peruano porque la gente se había acostumbrado a leer una literatura llena de palabras bonitas, entonces si algún personaje tenía la necesidad dentro de la misma historia de decir puta o mierda, el escritor pudoroso ponía p… o m…
En cambio, yo puse toda la palabra.
Recuerdo que me hicieron un reportaje por televisión y el conductor muy agresivo dijo que el libro que estaba lleno de groserías y que por respeto al público no podía leer esas groserías. Le dije que estaba mintiendo pues en el libro no había ninguna palabra vulgar. El se extrañó. Le aclaré que una palabra grosera era patria en boca de un militar traidor o la palabra justicia en boca de un juez corrupto. En la literatura no hay palabras buenas o malas, sino que palabras bien empleadas o mal empleadas.
Otro razón de porque el libro fue repudiado, es que la sociedad peruana en esa época era muy pacata. Es decir, el cuerpo terminaba en el ombligo y continuaba en las rodillas.  También generó críticas el empleo de técnicas modernas de narración como el modo interior, el rompimiento del tiempo y la presentación de personajes.

-Regreso a la chica ¿Qué opinión tiene de los empresarios chilenos en Perú?
-Para el grupo de los empresarios no existe en patria, lo que existe es el dinero sean peruanos, chilenos o estadounidenses. Ellos no tienen patria.

Golpean. Le cuesta levantarse a Oswaldo Reynoso. Le molesta la espalda. Llega a la puerta como si tuviera una tonelada de plomo en los zapatos. El botón del hotel le trae los bultos y le pide un autógrafo.

-Usted vivió en China ¿Cómo fue vivir de cerca la matanza de Tiananmen?
-Llegué a China un año después de la muerta de Mao. Todavía en esa época se aplicaba la política de la revolución cultural. En los 12 años fui testigo de cómo esta política socialista fue desmontándose gracias y empleo la palabra gracias no en el sentido positivo, sino que negativo. Creo que la solución del ser humano es el socialismo, no el capitalismo que todo corrompe y destruye.
Toda esta convulsión en China estalla en la rebelión de los estudiantes con el fin que todos conocemos.

-¿Cómo fue su vinculación con Sendero Luminoso?
-No es el momento de tocar este tema. Sin embargo la novela que no he terminado de escribir hablo de los orígenes de Sendero Luminoso, cuando hice clases en la Universidad de Huamanga.
-No soy un escritor que planifica. Escribo por pulsaciones internas.

-¿Actualmente cómo se sostiene en lo económico?
-Soy profesor universitario cesante. Hace 8 años que mi pensión está congelada. Eso no me permite vivir como uno desearía. Los ingresos los adquiero con conferencias y charlas, además de un contrato con la Universidad San Marcos por mis libros.

Por teléfono, le avisan que el taxi llegó.

En estos momentos en el Centro Cultural España de Lima, hay una exposición de instalaciones y videos sobre “Los Inocentes”.
http://www.revistaparaleer.com/noticia/2011/04/06/los-inocentes-de-reynoso

viernes, 3 de junio de 2016

Oswaldo Reynoso conversó con estudiantes de Humanidades



Oswaldo Reynoso conversó con estudiantes de Humanidades

El escritor peruano relató su experiencia como escritor * Álvaro Lasso y Saúl Villegas destacaron la aportación del escritor a las nuevas generaciones de narradores peruanos.

Xalapa, Ver.- Los inocentes de Oswaldo Reynoso es el bestseller oculto del Perú, es el texto que marcó a la nueva generación de escritores peruanos, refirió el editor Álvaro Lasso durante la mesa de diálogo “Citas textuales” que encabezó Oswaldo Reynoso en el Salón Azul de la Unidad de Humanidades de la Universidad Veracruzana (UV), como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro Universitario

(FILU) 2015.

En la charla Reynoso estuvo acompañado de Álvaro Lasso y Saúl Villegas Martínez, quienes bajo una dinámica de pregunta-respuesta lograron establecer un diálogo con el autor emblemático del Perú.

Lasso, editor de Estruendomudo, opinó que Los inocentes, además de representar el alma de la nueva literatura peruana, “ofrece a sus lectores un vistazo a ese lenguaje de nuestros padres, a tal grado que para su edición en México fue necesario incluir un vocabulario que recopila los modismos callejeros de los años cincuenta en Perú”, agregó.

Por su parte, Villegas Martínez detalló que Reynoso es un escritor que se ha caracterizado por tener una línea muy clara de compromiso con la juventud, “es toda una institución en Perú pero apenas está por dejar su huella en América Latina”, resaltó.

En su intervención, Reynoso agradeció a la UV la oportunidad de venir (a la FILU) y darle un espacio para convivir con los estudiantes de Humanidades y dijo: “Mis dos grandes pasiones en la vida son la docencia y la literatura, dos grandes culebras que se enroscan y se mantienen una a otra, que tienen una sola cabeza y una sola cara: mi vida; por ello para mí es un privilegio poder compartir con universitarios en un evento académico y charlar sobre mi obra literaria”.

Estudiantes de la Facultad de Letras se sumaron a la conversación de manera improvisada y charlaron con el autor acerca de su experiencia como escritor, así como del origen y futuro de sus personajes más queridos.

En este sentido Reynoso comentó: “Los escritores vivimos una soledad en la que nos encontramos sin nadie más frente a la computadora, logrando la más gozosa libertad que puede tener el hombre que es la creación, publican sus libros y no conocen los rostros de sus lectores; para mí esa satisfacción de conocer a mis lectores es inexplicable, por ello busco interactuar constantemente en escuelas, para conocer su reacción.

”En el caso de Los inocentes, que ha sido mi obra más popular a 54 años de haber sido publicada, mis lectores –ustedes– siguen preguntando si  el escritor Carlos Gallardo fue la inspiración de mi protagonista y la verdad es que ni yo lo sé porque aunque la literatura habla de la verdad, siempre se maneja en el plano de la ficción.”

Xalapa, Ver.Los inocentes de Oswaldo Reynoso es el bestseller oculto del Perú, es el texto que marcó a la nueva generación de escritores peruanos, refirió el editor Álvaro Lasso durante la mesa de diálogo “Citas textuales” que encabezó Oswaldo Reynoso en el Salón Azul de la Unidad de Humanidades de la Universidad Veracruzana (UV), como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2015.

En la charla Reynoso estuvo acompañado de Álvaro Lasso y Saúl Villegas Martínez, quienes bajo una dinámica de pregunta respuesta lograron establecer un diálogo con el autor emblemático del 
Perú.

Lasso, editor de Estruendomudo, opinó que Los inocentes, además de representar el alma de la nueva literatura peruana, “ofrece a sus lectores un vistazo a ese lenguaje de nuestros padres, a tal grado que para su edición en México fue necesario incluir un vocabulario que recopila los modismos callejeros de los años cincuenta en Perú”, agregó. Por su parte, Villegas Martínez detalló que Reynoso es un escritor que se ha caracterizado por tener una línea muy clara de compromiso con la juventud, “es toda una institución en Perú pero apenas está por dejar su huella en América Latina”, resaltó.

En su intervención, Reynoso agradeció a la UV la oportunidad de venir (a la FILU) y darle un espacio para convivir con los estudiantes de Humanidades y dijo: “Mis dos grandes pasiones en la vida son la docencia y la literatura, dos grandes culebras que se enroscan y se mantienen una a otra, que tienen una sola cabeza y una sola cara: mi vida; por ello para mí es un privilegio poder compartir con universitarios en un evento académico y charlar sobre mi obra literaria”.

Estudiantes de la Facultad de Letras se sumaron a la conversación de manera improvisada y charlaron con el autor acerca de su experiencia como escritor, así como del origen y futuro de sus personajes más queridos.

En este sentido Reynoso comentó: “Los escritores vivimos una soledad en la que nos encontramos sin nadie más frente a la computadora, logrando la más gozosa libertad que puede tener el hombre que es la creación, publican sus libros y no conocen los rostros de sus lectores; para mí esa satisfacción de conocer a mis lectores es inexplicable, por ello busco interactuar constantemente en escuelas, para conocer su reacción.

”En el caso de Los inocentes, que ha sido mi obra más popular a 54 años de haber sido publicada, mis lectores –ustedes– siguen preguntando si el escritor Carlos Gallardo fue la inspiración de mi protagonista y la verdad es que ni yo lo sé porque aunque la literatura habla de la verdad, siempre se
maneja en el plano de la ficción.”


La XXII edición de la FILU se lleva a cabo desde el 24 de abril al 3 de mayo de 2015, con Perú como país invitado. La sede es el Complejo Deportivo Omega, ubicado en Cayetano Rodríguez Beltrán sin número, en el centro de la ciudad de Xalapa.

El programa general de la FILU puede consultarse en el sitio web: http://www.uv.mx/filu, donde también están disponibles las memorias de las ediciones anteriores de la feria. También tiene presencia en redes sociales: @FILUUV en Twitter y FILU UV Xalapa en Facebook.